No tenía muy claro qué esperaba encontrar en Abu Dabi, más allá de rascacielos y emociones fuertes. Pero la impresionante arquitectura de las instituciones culturales de esta ciudad en constante evolución me dejó sin palabras. Contemplé con admiración los resplandecientes edificios concebidos por grandes maestros como Jean Nouvel, cuyo Louvre Abu Dabi es tan extraordinariamente bello que cuesta creer que sea real.
━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
✩ El nuevo gran referente cultural de Oriente Próximo.
━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
Una obra de arte en sí misma
La isla de Saadiyat –su nombre significa “Isla de la Felicidad”–, en Abu Dabi, es el epicentro del renacimiento cultural que vive la ciudad en pleno s. xxi. En ella se concentra el Distrito Cultural, sede de algunas de las instituciones artísticas más fascinantes de los Emiratos Árabes Unidos. Manarat Al Saadiyat es un espacio concebido para la comunidad que acoge exposiciones, talleres creativos y proyecciones cinematográficas. A escasos pasos se alza la impactante Casa de la Familia Abrahámica, obra de David Adjaye, que constituye un homenaje a la tolerancia y al diálogo interreligioso pues reúne bajo un mismo techo una sinagoga, una iglesia y una mezquita.
Interior del Museo Louvre, Abu Dabi. © Shutterstock
Pero para mí, la auténtica joya del Distrito Cultural de Saadiyat es el Louvre Abu Dabi, diseñado por Jean Nouvel, ganador del Premio Pritzker. Resulta fácil describir sus dimensiones: una gigantesca cúpula blanca, formada por 7850 estrellas entrelazadas de distintos tamaños y composiciones; 55 salas, entre ellas 23 galerías; y el agua del golfo Pérsico que rodea el edificio por tres de sus lados. Mucho más difícil, quizá imposible, es explicar qué se siente al permanecer bajo esa cúpula tan compleja como delicada, girando sobre uno mismo en el gran vestíbulo y recorriendo los estrechos pasillos interconectados, salpicados de ventanas que enmarcan vistas del agua y de las distintas alas del museo. Aunque tal vez pueda parecer exagerado, la mejor forma de describir esa sensación es hablar del síndrome de Stendhal: una mezcla de asombro, admiración e incredulidad recorrió mi cuerpo como una descarga eléctrica, mientras las lágrimas afloraban a mis ojos sin previo aviso.
El museo alberga unas 600 obras que abarcan desde el Paleolítico hasta nuestros días. Las galerías están organizadas por épocas y crean un diálogo entre movimientos artísticos y temas universales de distintas culturas desarrollados a lo largo del tiempo. Como corresponde a la colaboración con el Louvre de París, la colección permanente incluye obras de grandes maestros, como Le Bohémien (1861-1862) de Édouard Manet, o Composición en azul, rojo, amarillo y negro (1922) de Piet Mondrian.
El Zayed National Museum iluminado por la noche. © frantic00 / Shutterstock
Esto no ha hecho más que empezar
En el 2025 abrieron sus puertas otros dos museos en el Distrito Cultural, ambos tan relevantes arquitectónica y culturalmente como el propio Louvre. El Museo Nacional Zayed recorre la historia y los orígenes de los Emiratos Árabes Unidos y rinde homenaje al padre fundador del país, el jeque Zayed bin Sultán Al Nahyan. Diseñado por otro gran nombre de la arquitectura contemporánea, Norman Foster, sus cinco torres, inspiradas en las velas de un barco, evocan la silueta de un halcón en pleno vuelo. En su interior, miles de piezas, instalaciones y experiencias inmersivas ayudan a comprender la historia del país.
Por su parte, el monumental Museo de Historia Natural de Abu Dabi, proyectado por el estudio neerlandés Mecanoo, es tan ambicioso como colosal, algo acorde con los millones de años de historia que narra. Entre sus piezas más espectaculares destacan el impresionante ejemplar de ballena azul de 25 m de longitud y Stan, uno de los esqueletos de Tyrannosaurus rex más célebres del mundo.
Y esto no ha hecho más que empezar. La primera edición de la prestigiosa feria internacional de arte Frieze en Abu Dabi tiene su propia fecha: finales del 2026. La demostrada pasión sin límites de la ciudad por el arte, los artistas y las instituciones culturales, respaldada por una firme apuesta inversora, está consolidando a Abu Dabi como una potencia cultural donde la opulencia, la energía y la originalidad conviven de forma natural. Es un lugar tan extraordinario que no queda otra opción que comprobarlo en persona.
No te vayas sin...
Visitar Qasr Al Hosn, el edificio de piedra más antiguo de Abu Dabi. Construido en la década de 1790 y convertido hoy en museo, este emblemático espacio ofrece una fascinante ventana al pasado de la ciudad.
Almorzar en el Erth, un restaurante ideal para descubrir la excelente cocina emiratí contemporánea en un entorno elegante, a solo unos pasos del Qasr Al Hosn.
Recorrer el Qasr Al Watan, el palacio presidencial, donde el lujo y la excelencia artística se manifiestan en cada rincón, desde el majestuoso Gran Salón hasta la biblioteca y la sala de los regalos presidenciales.